sábado, 28 de marzo de 2026

Cómic. Alien se tropieza con Zombi a 300000 millones de kilómetros de la Tierra.

 

Contención es un cómic sencillo, incluso diría que básico, y totalmente previsible en los que se refiere a su argumento, en el que además cuela con calzador un rollete romántico torpe y absurdo, que fácilmente podría haber manejado mejor simplemente invocando a Eros y Tanatos, o lo que es lo mismo, que si sabes que te vas a morir igual te apetece echar un último polvo, son romances ni cariños, pura reacción animal en un fútil último intento de supervivencia. 

Pero a pesar de sus limitaciones en el guión de Eric Red, sobrevive como curioso comic de entretenimiento empeñado en reciclar claves de la película Alien dirigida por Ridley Scott y la película Zombi dirigida por George A. Romero por su dibujo de grotesco trazo sumido entre las sombras, a veces voluntariamente confuso y crispado, precisamente para generar la inquietud que si tópico y poco original guion le niega. 

Tiene una introducción de Western Craven, icono del terror cinematográfico que tampoco se curra mucho su contribución de tecla al asunto, y encima se limita a reventar el argumento a golpe de spoiler. Lástima. Su aportación podría haber sido mucho más interesante. 





martes, 24 de marzo de 2026

Daredevil ¿El mejor tomo de la etapa Frank Miller?

El duelo y desenlace del enfrentamiento entre Elektra y Bullseye. El cara a cara de Daredevil con Bullseye y con el Castigador (Punisher). El viaje a las capas más profundas del subsuelo de la metrópolis neoyorquina. 

Todo eso entra en este tomo que acabo de leer y contiene las claves esenciales del brillante viaje con este personaje que nos propuso Frank Miller y constituye sin duda la era dorada de Daredevil, además de un prólogo y punto de partida de los grandes trabajos del dibujante y guionista en fechas posteriores. 

Un ejemplo de cómo renovar un personaje y hacerlo con solvencia, madurez y respeto por el mismo que ya podrían tener en cuenta y emular muchos de los"renovadores" que han maltratado y casi destruido personajes icónicos en nuestros días. 

Una lección en toda regla para hacer avanzar los iconos del cómic, en el caso de este Daredevil de Frank Miller planteando un pulso brillante generador de tensión e intriga cinematográfica entre la verticalidad y la horizontalidad en la construcción de la página. 

Y con unas pinceladas de sentido del humor muy saludables, como en la fuga de la cárcel. 




lunes, 23 de marzo de 2026

COMICS. EL NUEVO-VIEJO LOBO VUELVE A LA MEJOR VERSIÓN DEL PERSONAJE

  


  Ahí va una alegría para empezar la semana. 

¡LOBO HA VUELTO!

Tras mucho tiempo, demasiado, sin saber qué hacer con el personaje, y triturando toda su imagen, universo, mitología e identidad de maneras que solo podrían concebirse desde un odio intenso hacia el mismo y una particular obsesión por destruirlo, no solo en el universo de las viñetas sino en el audiovisual (con el rediseño de los Nuevos 52 en 2011 empezó el desastre), Lobo vuelve a caer en las manos de dos creadores que, como mínimo, parecen respetar su origen (Keith Giffen, Roger Slifer, número 3 de la colección de Omega Men), el desarrollo de su personalidad y su mitología y su mejor versión (Keith Giffen, Alan Grant, Simon Bisley, El Último Czarniano, por ejemplo), renace de sus cenizas en una nueva colección que al menos en su primer número promete ser más fiel este personaje gamberro y volcánico que está entre los mejores de la editorial DC. 

Quizá de cara a la que podría ser la primera versión de Lobo digna en el audiovisual, interpretada por Jason Momoa en la próxima película de Supergirl, Skottie Young y Jorge Corona hacen borrón y cuenta nueva al tiempo que se cachondean de las múltiples variantes fallidas de Lobo en los últimos tiempos y regresan a la versión más coherente y respetuosa con las mejores etapas del personaje. 

Y ya que se ponen a devolvernos al Lobo auténtico aprovechan para hacer una sátira gamberra y visualmente muy cercana a los trabajos de Grant y Bisley en la mejor versión de Lobo en comics hasta el momento donde le meten un repaso muy divertido a la nefasta influencia de las adaptaciones de la industria audiovisual de algunos personajes míticos del comic, tanto en el cine como en la televisión, parodiando con un aire de pesadilla de ciencia ficción ciberpunk distópica a la máquina de fabricar estupideces en que se están convirtiendo las grandes multinacionales de la comunicación y el cine en los últimos años, a través de su Omni Mega + Entertainment Corp. 

Young en el guion y Corona en el dibujo incluyen así en este arranque de su necesario nuevo-viejo Lobo una declaración de principios introduciendo una especie de resumen del origen y el pasado del personaje a modo de declaración de intenciones. 



Fotos y suspense: La caza

 

En este mundo ya no te puedes fiar ni de los paraguas rotos. 

domingo, 22 de marzo de 2026

Capitán América y la revolución de Jim Steranko

 

Acabo de leer en esta tarde de tebeos el mejor número de los editados hasta el momento por Panini en su Biblioteca Marvel de Capitán América

Este sexto número reúne la despedida de un ya pletórico Jack Kirby con los tres números que dieron entrada en la colección al revolucionario Jim Steranko, una auténtica tormenta de ideas y diseños renovadores del lenguaje del cómic

Decir Steranko es decir revolución y evolución del lenguaje de las viñetas en este número que arranca sin embargo poniendo de manifiesto todo el poder de Kirbye a la hora de dibujar con las páginas en la sala de entrenamiento, encadenando luego con una fábula en el tono pulp que tan bien le sienta a este personaje y al maestro del dibujo en sus mejores historias. 

Pero la entrada de Steranko en el universo de ficción del Capitán América deja claros sus rasgos de estilo más significativos tanto en lo visual como en el contenido, imponiendo domino del dibujante en la puesta en escena que al mismo tiempo respalda y es respaldada por la intención de profundizar más psicológicamente en los personajes. 

Un buen ejemplo de ello es esta página donde el dibujo bucea en el estado de ánimo de Steve Rogers y la culpa que lo corroe convirtiendo en sombra a la leyenda pública que se desmorona y minimiza en privado en un hábil y oportuno proceso de humanización del superhéroe que queda resumido en esa viñeta en picado de la linea inferior con su minúscula silueta rodeada de oscuridad. 

Los números de Steranko marcan un punto de giro en el desarrollo de la colección del personaje con una ambiciosa propuesta visual que bebe del cine y arte moderno y de hecho se convierte ella misma en una muestra de arte moderno y de la sinergia del lenguaje del cine con el lenguaje del cómic

Maestro también del uso de la luz con inspiración cinematográfica, del cine negro más concretamente, Steranko juega con el color y el blanco y negro en viñetas de una misma página, cabalgando en su dibujo los blancos para darle personalidad y vitalidad a su incorporación de la luz de la luna en la parte final de su contribución. 

Y, además de todo eso, ¡Madame Hydra y la primera muerte del Capitán América!



Cómic. George Pérez hace guiño a Escher

 

Homenaje de George Pérez a los laberintos de Escher en El Cuarto Mundo. Nuevos Dioses, de la editorial DC Comics. Un clásico. 

viernes, 20 de marzo de 2026

Cómic: Jack Kirby y sus defensas costeras nazis retrofuturistas

 


Una espectacular visión  retro futurista de las defensas costeras nazis durante la Segunda Guerra Mundial dibujada por Jack Kirby con tinta de Syd Shores para el número 109 de Capitán América, publicado en Estados Unidos el 3 de octubre de 1968 con fecha de enero de 1969 e incluido en el número 6 de la edición española de Biblioteca Marvel editada por Panini este mes, que ayer me regaló mi hermano. 

Foto: La casa atrapada


 

jueves, 19 de marzo de 2026

Cómic: El cuarto mundo. Nuevos dioses.

 

Gerry Conway toma el mando del guión capitaneando con mano firme la épica búsqueda de la Ecuación de la Antivida llevada a cabo por Darkseid en el duelo del oscuro e infernal planeta Apokolips contra Nueva Genesis. Un viaje cósmico que nos lleva hasta la barrera final formada por gigantes con el tamaño de planetas, la Galaxia Prometeica, y hasta el desenlace del cara a cara entre Darkseid y el patriarca de los Nuevos Dioses, Izaya Highfather.

No soy muy de los comics cósmicos, pero este me ha ganado y ha acabado enganchandome, sobre todo en su segunda parte, cuando se aproxima a su parte final de enfrentamiento, y aún más en la parte final de este tomo de 336 páginas que incluye los tres números de una saga de reunión de la Liga de la Justicia de Tierra 1 y la Sociedad de la Justicia de Tierra 2 con los Nuevos Dioses del Cuarto Mundo creado por Jack Kirby
Esa parte final es un buen antecedente para el evento Crisis en Tierras Infinitas, incluyendo una locura de espectaculares viñetas de George Pérez




 

Cómic DC: ¡Orión y el efecto Gulliver!


 

jueves, 12 de marzo de 2026

¿Un Reich insectoide conquista la galaxia? La piedad de los dioses, de James S.A. Corey

 


Novela de protagonismo coral saltarín, escrita sobre lo que parece la hoja de ruta de una serie televisiva, construyendo una especie de  carrera de relevos en la que a través de su coro de personajes principales dibuja un variado paisaje de miradas. 

Esa fórmula permite a los lectores contemplar desde los ojos de un grupo de científicos el ataque de una especie alienígena sobre una humanidad desplazada a una geografía galáctica imaginaria. 

Es un apocalipsis de space opera en la cual lo épico queda limitado por lo conversacional, que se mezcla con la historia de nuevo comienzo de los supervivientes esclavizados por la civilización insectoide de los carryg, Obligados a integrarse en una especie de zoológico de especies de los planetas conquistados por este enemigo en guerra contra todo el universo, los miembros del grupo de científicos humanos que se van pasando un relevo de protagonismo más televisivo que literario, se ven obligados a sobrevivir en una pesadilla de ciencia ficción que en algunos momentos y conflictos de su argumento parece inspirada en la Segunda Guerra Mundial y la fase de arrollador avance de la imparable maquinaria bélica del III Reich, trabajadores esclavos incluidos, del mismo modo que Frank Herbert se inspiró en Lawrence de Arabia en la Primera Guerra Mundial para su novela Dune o Isaac Asimov tomó como referencia la República de Roma para su trilogía de La Fundación

Junto a esos antecedentes cruzados, el rico y variado despliegue de la fauna alienígena de este libro también me ha recordado otro clásico de la ciencia ficción en su fase pulp, Odisea en Marte, de Stanley G. Weinbaum

Interesa: el abordaje del conflicto del derrotado, la culpa del superviviente y el síndrome del Judas sumiso. 

Problema: irregular en el relevo de protagonismo, algo repetitiva en algunos personajes y conflictos, e innecesariamente larga. 

Merece la pena: por el despliegue del imperio alienígena, que es más interesante que algunos de los estereotipados personajes humanos. 

Afirman que Amazon ya está pensando en su adaptación como serie, siguiendo la estela de The Expanse, otra saga de los mismos autores, Ty Franck y Daniel Abraham





domingo, 8 de marzo de 2026

Conan: ¿Domesticando al bárbaro?


Acabo de leer los números siete y ocho de La espada salvaje de Conan que me ha prestado el colega Telly Chavalas y he dado en pensar un puñado de cosillas sobre lo que está ocurriendo con el bárbaro creado por Robert E. Howard que me atrevo a compartir.

El número siete me ha gustado porque creo que en su historia principal recupera en su largo desarrollo las claves más significativas que hicieron de La espada salvaje una de mis favoritas entre las muchas propuestas de ocio en viñetas de mi juventud, algo que se ha mantenido a través del paso de los años. Y además viene acompañada de una adaptación de las aventuras de otro personaje de Robert E. Howard encuadrado en su afición por el western y con un sentido del humor que es un soplo de aire fresco en el oscuro y meditabundo universo de ficción de espada y brujería habitual en el escritor. 

Pero el número ocho no me ha convencido tanto. Aunque su portada, que recuerda uno de los mejores momentos de la película Conan y, de John Milius, es una de las que más me ha gustado, el contenido inferior es muestra de la irregularidad que caracteriza a esta colección desde que se publicó el número uno. Nunca sabes si le va a tocar el número bueno, el regular o el decepcionante. Lo curioso es que en este número ocho de las han apañado para reunir en sus páginas todas esas posibilidades. 

Integrado por varias historias cortas -siempre he preferido las tramas de arco argumental más largo y complejo-, la primera, El tesoro de la reina sabandija, es entretenida y aceptable desde su espíritu tirando a caricaturesco, pero además de ser un argumento del montón, para salir del paso, absolutamente tópico, incluye una especie de final en falso con un Conan compasivo que forma parte del conjunto de pinceladas de domesticación del personaje bárbaro que se repite en los diálogos y argumentos del resto de las historias incluidas en este número. Y no hace falta recordar a los más veteranos seguidores de La espada salvaje de Conan que dicha publicación se creó en su origen precisamente para dirigirla a un público adulto con tratamiento más oscuro y maduro del personaje, algo con lo que desentona esa domesticación a la que me refiero. 

El segundo relato, Cuando era joven conocí a un rey, convierte a Conan en una especie de protector de la narradora en una farragosa trama que oculta nuevamente la simpleza y el tópico previsible en su argumento y es soporífera en su monólogo. Su Conan niñera está lejos del personaje original y de sus primeras traducciones a viñetas en los números clásicos de La espada salvaje de Conan. 

Lo mejor del número llega en sus dos últimas historias. La tercera historia, Vivir por la espada, breve, sencilla, sin sorpresas, pero con el espíritu de las narraciones de Robert E. Howard intacto, y adaptando uno de sus mejores personajes, Cormac Fitzgeoffrey, mercenario en la tercera cruzada en Tierra Santa. 

Y el broche de oro llega con la cuarta, En la borrasca, un brillante despliegue visual de Liam Sharp que invita a dedicar mucho tiempo al disfrute del detallismo y la fuerza de los dibujos de cada viñeta y en mi opinión está entre lo mejor que hemos visto en este nuevo ciclo de publicación de La espada salvaje de Conan en España. 

Pero incluso en esta maravilla que cierra el número nos encontramos un diálogo de domesticación del personaje, que afirma: "Me llamo Conan de Cimmeria. Pero no mato a sangre fría, tan sólo en justa lid". Vamos, que ni Amadís de Gaula

Un bárbaro descafeinado para consumo de turistas de la espada y brujería con alergia a la barbarie. 

Otra paradoja que masticar en estos paradójicos y farisaicos días, cuando se presume de aplicar lo políticamente correcto mientras la barbarie de la guerra sigue rebuznando igualmente frente a nuestra puerta. 


Libro: Pánico, de James Ellroy

 

Acodados nerviosamente en la barandilla que nos separa del abismo, la novela Pánico de James Ellroy contemplamos el jardin de las delicias, los abusos y la violencia de una ciudad de Los Ángeles subida a la trepidante ola de poder, dinero, sexo y corrupción que se dibuja en los primeros balbuceos de celebración de la era atómica.
Y lo curioso es que La Bomba, o mejor dicho, Las Bombas, no son lo más peligroso y destructivo de ese paisaje. Tampoco las drogas. Ni las perversiones que se deslizan como inquietas serpientes por los pasillos en los que pernoctan los lados más oscuros de las más rutilantes estrellas de Hollywood.
No. Lo más destructivo y letal es un policía corrupto que se recicla en alcahuete, muta en matón abusador y en asesino, componiendo el personaje principal de esta pesadilla que lo necesita como sangriento arquitecto del protagonismo coral que se reparten las víctimas y los verdugos de una pútrida sociedad de políticos, estrellas, cineastas y policías arrimados al sol que más calienta y a códigos puritanos en los que no creen.
Freddy O. Freddy Otash, da aquí un paso de gigante para convertirse en el personaje más enigmático y provocador de la galería de monstruos creados por James Ellroy, maestro de la actual novela negra, variante del relato policial que en las manos de Ellroy adquiere siempre proporciones de relato épico sin salirse de las coordenadas urbanitas de los laberintos criminales que construye. En esos laberintos, que Ellroy nos lleva a recorrer con el nerviosismo y la tensión acumulada de no poder dejar de leer, atrapados en el carácter adictivo de sus fábulas, conviven una mezcla de realidad y ficción, de insinuaciones y leyendas urbanas convertidas en materia prima para la intriga de este chute de adrenalina perversa por el que se pasean Elizabeth Taylor, James Dean, Burt Lancaster, Nicholas Ray, Rock Hudson, el futuro inquilino de la Casa Blanca JFK, Nick Adams, Sal Mineo, Natalie Wood, Marlon Brando, John Wayne, Steve Cochran, en una trama que gira en torno a varios asesinatos en serie, el rodaje de Rebelde sin causa, el ocaso del senador McCarthy y su Caza de Brujas contra comunistas y sus simpatizantes, y donde en realidad, los crímenes que finalmente se resuelven solo son una excusa para que Ellroy vuelva a erigirse como uno de los mejores cronistas del lado oscuro del sueño imperial estadounidense bordado en el sudor y sangre de sus perpetradores y de sus víctimas.
Pánico es una brutal autopsia de la fábula del éxito materializada en las fantasías de celuloide de los años cincuenta.
Merece tener su propia adaptación al cine, solo posible de la mano de un Martin Scorsese que fusionara para ella el tono de Uno de los nuestros con la tensión que nos deja exhaustos después de ver El lobo de Wall Street, un Denis Villeneuve que la tocara con la clave épica de sus películas de Dune o el Christopher Nolan de Oppenheimer.
Y lo.mejoe es que, a pesar de contar con el mismo protagonista y claves muy similares en algunos aspectos esenciales, Pánico tiene su propia personalidad y es distinta de la otra odisea urbanita de Freddy Otash escrita por Ellroy publicada posteriormente, Los seductores, de la que ya hablé hace unos meses en otro post de este blog.
Su tono y ritmo es distinto, como distinta es la década de los cincuenta de la de los primeros sesenta que Ellroy dibuja en Los seductores con Freddy O. investigando la muerte de Marilyn Monroe. Pero las dos novelas forman una extraordinaria pareja de baile en el recorrido histórico por los mitos de Hollywood que marcaron esas dos décadas.

Cómic. Alien se tropieza con Zombi a 300000 millones de kilómetros de la Tierra.

  Contención es un cómic sencillo, incluso diría que básico, y totalmente previsible en los que se refiere a su argumento, en el que además...