jueves, 6 de agosto de 2026

Punisher: Una etapa esencial

 Cuatro entregas que componen una etapa esencial en el recorrido de The Punisher, al que en España conocimos primero como El Castigador, en una colección de quisco semanal de 32 números iniciada en Junio de 2004 que costaba 1 euro en sus primeros números de lanzamiento y 3 euros el resto. Nunca se lo pusieron tan fácil a los coleccionistas. 

El cuarteto se abre con el despegue del personaje con protagonismo pleno, dejando de ser acompañamiento o comparsa de otras creaciones Marvel, en la miniserie imprescindible de su viaje por las viñetas, Círculo de sangre, con guión de Steven Grant y Jo Duffy y dibujos de Mike Zeck, uno de los artistas que mejor ha sabido definir visualmente la personalidad de Frank Castle en sus claves imprescindibles. 

Luego llegamos a los primeros números de la colección que arrancó después del éxito comercial de la miniserie, con guiones muy bien contestados y extraídos de la actualidad por Mike Baron y dibujos de Klaus Janson. Ambos definieron uno de los territorios más sólidos que ha pisado en las viñetas The Punisher, haciendo honor a las novelas de Don Pendleton que lo inspiraron, agrupadas bajo el título de The Executioner. 

Janson le aporta un tono de luz y sombra heredera de la novela y el cine negro a estas tramas que están entre lo mejor que se ha hecho en el cómic con The Punisher, y ponen en valor el esfuerzo que hace Jon Bernthal, el mejor Punisher audiovisual con diferencia, para mantener el espíritu original del personaje y la esencia del mismo definida en estos comics, incluso cuando los guiones que tiene que interpretar no siempre están a la altura de su talento y tampoco a la altura de lo que estos comics definieron, explicaron y construyeron sobre Punisher. 

El mejor Punisher está en estos trabajos y en lo que posteriormente escribió para su actualización en los comic Garth Ennis con dibujos de Steve Dillon y Goran Parlov, pero de esa otra etapa clave del personaje ya me ocuparé otro día. 

El ojo del terror

 


miércoles, 5 de agosto de 2026

Warhammer. Las mejores novelas. Los perdidos y los condenados



El segundo acto del Asalto a Terra narrado por Guy Haley se gana a pulso uno de los primeros puestos en la lista de las mejores novelas de Warhammer. 
La llegada de Horus Lupercal a Terra, el asedio del palacio fortaleza del Emperador, defendido por Rogal Dorn, Jaghatai Khan y Sanguinius frente a las hordas del caos en las que alcanzan su propio protagonismo el irascible, incontrolable y demoníaco Angron, el perverso Fulgrim, el enfermizo Mortarion y el orgulloso Perturabo, es solo el tapiz de fondo en el que se presenta uno de los capítulos más épicos de la Herejía de Horus. 
Y uno de los aciertos de la novela es conseguir que, siguiendo una fórmula de protagonismo y antagonismo corales, los primarcas leales y los primarcas traidores se crucen y compartan en nivel de igualdad con el protagonismo también coral de los humanos que sirviendo como carne de cañón de una guerra que ellos no han provocado y en la que claramente se les ha robado toda opción de elegir libremente su participación en la misma, toda vez que se uno u otro modo han sido literalmente arrastrados hasta los horrores del frente mientras se les roba su propia existencia, sirvan lara restablecer un equilibrio entre el relato épico bélico propio de la franquicia y una mirada a la propia guerra más reflexiva, sobre todo en el recorrido del personaje de Katsuhiro, recluta novato arrastrado hasta el infernal choque de fuerzas armado únicamente con el miedo y el deseo de sobrevivir. 
Haley sabe repartir sus personajes más cercanos al lector, que pueden servir como espejos a través de los cuales nos sentimos dentro de la trama, en ambos bandos, dejando claro que el unico desenlace del conflicto es la destrucción de la humanidad, de una u otra forma. Para incorporar esa idea están los agente de Alpharius. 
Siguiendo este esquema, Guy Haley crea una novela equivalente en el universo Warhammer a los grandes relatos de grandes asedios, desde La Ilíada de Homero en adelante. 

miércoles, 22 de julio de 2026

Kaiju número ocho: apoteósico final

 En principio puede sorprender que Naoya Matsumoto haya decidido cerrar Kaiju número ocho en la entrega 129 después de cinco años de publicación. Pero una vez leído el último tomo recopilatorio de la edición española, número 16, que ha salido hoy mismo en librerías, entiendo e incluso aplaudo esa decisión, tan poco habitual en estos tiempos en los que domina la sobrexplotación de franquicias y personajes hasta dejarlos secos para seguir sacando dinero a los aficionados incluso cuando ya no hay ya nada interesante que contar y se ha sobrepasado hace tiempo la frontera de lo no narrable. 

Frente a ese abuso, materializado en series interminables, secuelas, precuelas, spinoff, absolutamente agotador, Naoya Matsumoto da un ejemplo perfecto de cuándo y cómo acabar una historia y pasar página, dejando su relato muy en alto y cediendo el testigo a los lectores para que sigamos imaginando por nuestra cuenta lo que ocurrirá en el futuro con sus personajes y con ese universo de ficción que ha creado. 

En mi opinión es un excelente regalo para los seguidores de la serie, como lo es no haber permitido que sus personajes se agotaran y su obra dejará de tener algo interesante que contar. 

Es un ejemplo materializado en este tomo donde se cierra la trama con un principio y un final que reivindica y desarrolla el protagonismo de Kafka y al mismo tiempo le da su espacio de participación en una fase de protagonismo más coral al resto de los personajes, en un estallido épico de enfrentamiento definitivo con el Kaiju número 9 que resuelve las preguntas más destacadas sobre el origen de la trama y del poder de Kafka y deja abiertos nuevos caminos en los que tiene un papel destacado esa hibridación de humanos con kaijus que deja muchas otras preguntas por resolver si al lector le apetece pensar en el tema dominante de la colección, ese debate de la humanización del monstruo y la conversión del humano en monstruos para enfrentarse a los monstruos. 

Sembrar preguntas siempre es más interesante y estimulante que imponer respuestas, como ha demostrado el autor de Kaiju número ocho en este gran desenlace de una colección que vamos a echar de.menos casa mes, y con seguridad volveremos a leer no tardando mucho, porque se trata de uno de esos mangas que siguen desvelando claves interesantes en casa relectura. 

miércoles, 8 de julio de 2026

Manga. Kaiju N°8 B Side 2. Épica con mayúscula

 

Más kaijus y más variados que nunca en este segundo y último tomo del spin-off Kaiju n°8 Side B, que frente al protagonismo del subcapitán Oshina en el primer tomo propone aquí dos protagonistas alternativos, el primero Kikoru Shinomiya, novata que en la trama encuentra su arma exclusiva. El segundo Gen Narumi, otra estrella de las fuerzas de Defensa de la que se muestra el origen.
Y respaldando estás tramas, un desfile de nuevas formas de los monstruosos Kaiju que son el alma de esta fiesta.

 
De las dos la mejor es la segunda trama del rebelde y problemático Gen Narumi, enfrentados a uno de los Kaiju más visualmente interesantes de roda la colección, un vegetal que es un juego de intriga en sí mismo por el misterio que rodea su fruto, protegido por una hidra de kaijus residuales con cabezas repletas de dientes y dispuestas a devorar todo lo que se acerque, helicópteros incluidos si se tercia.

        Épica con mayúscula que está entre las mejores viñetas de acción de toda esta franquicia.




El Diablo y la Bruja

 


martes, 7 de julio de 2026

La casa del dragón: Raenyra Triunfante

 

El tercer capítulo de la tercera temporada de La casa del dragón es un claro ejemplo de buen guión y buena resolución de un capítulo sin batallas ni acción, todo conversación, diálogos, definición de conflicto, siembra de detalles para alimentar la progresión de subtramas y personajes en el resto de la temporada, inmersión en el viaje de transformación de está haciendo el personaje principal que le da título, y todo eso trabajando con gran eficacia una sensación de cotidianidad en el marco de lo excepcional que al mismo tiempo sirve para profundizar en las circunstancias de una toma del poder, el liderato, la corrupción y el ejercicio y administración de almuerza. 

Entiendo que es fácil dejarse arrastrar por los capítulos con más despliegue de espectáculo y acción, pero sinceramente pienso que de los tres capítulos emitidos hasta el momento, el de esta semana es el mejor. Una pequeña escuela de narración audiovisual. 

Y además deja muchas puertas abiertas y fortalece los conflictos y viajes de los personajes principales con muchos caminos para desarrollar los mismos en el futuro. 

Y es además un sonoro golpe sobre la mesa que retoma una característica que se había perdido en la segunda temporada: el protagonismo como centro de todo lo que ocurre de Raenyra, respaldado por uno de los mejores trabajos de la actriz protagonista. 

Es el capítulo que vuelve a ponerla en el centro neurálgico de los acontecimientos, algo que personalmente había echado de menos. 

Hay que recordar que, esencialmente, y para lo mejor, este es el viaje de Raenyra. 

lunes, 6 de julio de 2026

Manga: Rooster Fighter número 9


Días después de terminar de ver la más que aceptable primera temporada del anime que adapta más o menos el primer arco de esta colección, me tropiezo con este número clave en el recorrido de la misma en viñetas, el nueve de la edición española.  

Ya en su portada anticipa un detalle definitorio de esta entrega de tránsito de la colección hacia una ampliación de paisajes y personajes para saltar de lo que es cada vez está  más claro que es una evolución del protagonismo individual de los primeros números al protagonismo coral, dejando fuera de la portada a Keiji, el gallo peleón del título. 

Es significativo porque es este número la colección salta a otro nivel de mayor despliegue de este disparatado y divertido universo de ficción y presenta no solo a un nuevo y temible antagonista sino a tres personajes esenciales para llevar el viaje de Keiji y sus compañeros a un nuevo nivel. Entran nuevos personajes enemigos y aliados, un nuevo paisaje en la geografía recorrida por los personajes, y en general cambia el tono de la propuesta desplazándose desde su premisa inicial de original variante de la película de Kaiju con monstruos gigantes de evocador y profundo carácter surrealista, a ser una especie de fábula de bosque encantado con pinceladas siniestras que se materializan en las dos últimas páginas del tomo en un desenlace claramente terrorífico. 

Ambientado en el icónico Bosque de los Suicidas, al pie del monte Fuji, el argumento deja en un segundo término de protagonismo a Keiji y sus compañeros para trasladar el protagonismo al maestro Matama y a su leopardo Garron, verdadera estrella de la acción, completando el trio de novedades con una ardilla algo excéntrica que parece reclutada para sustituir el contrapunto cómico aportado anteriormente por Pyoko, que ha sido oportunamente apartada del argumento previniendo los cambios en el relato en lo referido al paso del tiempo que anticipa el maestro Matama. 

Muchas cosas van a cambiar, y este tomo nueve muestra una excelente habilidad de la colección para no estancarse. 

Ahora toca esperar a la salida del número diez para confirmarlo. 

La bicicleta del mundo al revés


 

domingo, 5 de julio de 2026

Manga. Tenkaichi número 9

 

Sexto combate de la primera ronda del Tenkaichi. La lanza que todo lo atraviesa contra el escudo que todo lo para enfrentados en un paradójico combate que se desarrolla en el reducido Caldero del Gran Demonio.
Un esclavo venido de África contra el maestro de la espada más fuerte de Japón, la gigantesca espada Dôtanuki. Shigekaga, el que todo lo atraviesa, especializado en acabar con sus enemigos de un solo golpe, contra Yasuke, la muralla inexpugnable, la mejor defensa móvil de Nobunaga, en un escenario donde no tienen ningún lugar para escapar y apenas hay sitio para que puedan esquivar y defenderse de los golpes del contrario.
La idea recurrente del torneo de guerreros veteranos del campo de batalla en la era anterior para dar paso en un éxtasis sangriento a la siguiente etapa de la evolución histórica de Japón está presente también en las series El último samurái en pie y La canción del samurái, pero en esta historia paralela donde el unificador del país Oda Nobunaga convoca a los pretendientes a heredar su lugar de dirigente de la nación tras el sangriento periodo Sengoku, adquiere tintes de relato sobrenatural dejando la historia en un segundo término tras una brutal mitología de duelos a muerte cuyos héroes y monstruos se forjaron quince años antes en los campos de batalla de las guerras samuráis. En este número nueve, esa mitología alcanza un punto más tenebroso a través del personaje de Tôgô Shikekaya, el espadachín del estilo Jigen, que fue poseído y renunció a su humanidad para convertirse en espada.
Hay mucho más que acción y combates en Tenkaichi. Y este número es un buen ejemplo de ello.




Las tres caras de la araña

 



 


martes, 30 de junio de 2026

Libro: Un viaje y una búsqueda: El perro del sur, de Charles Portis

 

Después de un tiempo sin publicar aquí regreso para invitaros a hacer un viaje que no es un viaje, sino un paseo de autodefinición o de dibujo de la propia fragilidad mirando la fortaleza sencilla de los otros. 

Charles Portis es más conocido entre quienes todavía disfrutan del placer y el bálsamo de la lectura por ser el autor de una de las mejores novelas sobre el ya no han lejano pero siempre muy salvajes oeste, que además dio lugar a la película con la que John Wayne finalmente pudo llevarse un Óscar a casa y décadas después a una de las mejores películas de los hermanos Coen: Valor de ley.

Charles Portis había viajado y conocido otras culturas, otros lugares y a otras gentes de la peor manera en que se puede viajar y conocer otras culturas, otros lugares y a otras gentes: en una guerra muy muy lejos de su casa, al estilo estadounidense. Llegados a este punto cabe preguntarse si tanta sangre, tanto sudor y tantas lágrimas merecen la pena para utilizarlas como cemento de la forja de una patria como las han utilizado todos los imperios, pero ese es otro asunto. 

Como consecuencia de lo anterior, Charles Portis no estaba para bromas, no para farsas, ni tenía el cuerpo y la cabeza dispuestos para dejarse engañar sobre nada. Y eso es lo que garantiza que lo que nos cuente será interesante. 

Lo es en Valor de ley, y lo es en El perro del sur, que por otra parte son dos novelas muy distintas aunque ambas de articulen desde la fórmula de un viaje. 

El viaje aquí es el de un pringado que sabe que no es un héroe aunque viva a la sombra de la épica heroica de una guerra sangrienta y brutal como todas las guerras, el enfrentamiento de los estados del norte contra los del sur, regurgitado en una obsesión por los libros de historia y las biografías de algunos de sus protagonistas que lee y colecciona hasta un punto cercano a la obsesión y que pasa por el filtro de lo literario y lo académico, vendiéndose a sí mismo su enésima fantasía de reafirmación personal sobre el conocimiento erudito de las gestas ajenas. 

El protagonista ha iniciado muchos caminos sin llegar al final de ninguno de ellos hasta que su esposa escapa con su amante y éste le roba su coche, o mejor dicho se lo cambia por su chatarra de cuatro ruedas en un definitivo acto de desprecio. 

Y el protagonista emprende la persecución de los fugados hacia México en un nuevo camino de engaño donde va a encontrar todas las respuestas que necesita sobre sí mismo mirándose en los otros. 

El lector no debe esperar encontrarse con un tipo duro expatriado tipo Humphrey Bogart en Tener y no tener porqué esto no es un paseo de mitificación del antihéroe dañado escrito por Ernest Hemingway. 
Es simplemente un paseo hacia ninguna parte de un tipo más o menos corriente que se engaña a sí mismo diciendo que busca recuperar su coche cuando lo que realmente persigue no es tampoco a su esposa pérdida, sino más bien algunas respuestas sobre qué lo ha convertido en un tipo atrasado en su monotonía. 
 
Para ello sigue un camino habitual en los estadounidenses que han perdido el interés por su propia fantasía y mito y se va México,  sometiéndose a una especie de prueba que pone de manifiesto nuevamente la necesidad de mirarse en el espejo del otro para intentar explicarse a sí mismo. 

Por el camino encuentra a otros disparatados viajeros que intentan construir sus propios sueños, y pasea su mirada colonialista por la vida cotidiana del país vecino donde la supervivencia y el día a día común y corriente se convierten en un territorio de aventura para quienes solo son capaces de definirse desde la peripecia mítica y han perdido ésta en algún momento de su choque con la realidad. 

Lo que queda es una novela que nos lleva de viaje con sus personajes a un lugar en el que posiblemente también nosotros podríamos encontrar simplemente la vida. 
Que no es poco. 



Hot Wheels: 68 Mercury Cougar