domingo, 26 de abril de 2026

Superman y Wonder Woman: duelo setentero a tamaño gigante

 

Definitivamente en este caso el tamaño sí importa. Y mucho. 
El guionista Gerry Conway, el dibujante español José Luis García López y el entintador Dad Adkins sacan brillo al gigantesco formato del duelo entre dos de los personajes de la Trinidad esencial de la editorial DC (junto con Batman, ausente de este encuentro) en una visualmente espectacular y narrativamente sólida trama ambientada en la Segunda Guerra Mundial que salió a la venta por primera vez en 1977. 
Desde las cuatro páginas de apertura del cómic queda ya puesto de manifiesto el cambio de concepto en la construcción de las páginas y la coreografía de las viñetas, que se entregan a una forma de danza diferenciada precisamente por desarrollarse en ese formato gigante, en el cual hay que decir que no.todos los dibujantes funcionan tan bien como José Luis García López, que sale con nota de sobresaliente en su encuentro con este alarde de gigantismo. 


Tal como muestran las presentaciones de los dos protagonistas, las líneas cinéticas tienen en cuenta las posibilidades de llevar la trayectoria del movimiento de los personajes en relación con el mundo de la profundidad de campo en un tapiz más amplio de posibilidades que ofrece el formato más grande, que así se convierte en algo más que un capricho oportunista de explotación comercial y promocional para pasar a ser una interesante exploración del.dspacio integrada con el contenido dramático de la historia. 

Y eso no ocurre solo en el despliegue de horizontalidad del cómic, sino también en su desarrollo en verticalidad, como muestra esta presentación del Barón Blitzkrieg. 

El tamaño de la obra provoca el vértigo en la Sala de Guerra que señala los espacios en que se desarrolla la trama casi como un personaje más, compañero de viaje de los protagonistas. 


Y para terminar, destacó también ese tono de relato pulp que marca las peripecias de los dos antagonistas, el Barón Blitzkrieg por la Alemania nazi y el samurái Sumo por Japón, cuyo asalto al proyecto armamentístico secreto estadounidense es un ejemplo de cómo los planos generales de acción adquieren una dimensión panorámica subrayada cuando se despliegan en paralelo en éstas dos páginas con cuatro viñetas perfectamente equilibradas, iniciándose con los personajes en un mismo sentido para quedar luego en sus movimientos estallando en una cinética de sentidos opuestos que anticipa además visualmente el final del viaje de ambos en el desenlace narrativo de la historia. 
Una forma sutil y elegante de sentar las bases del desarrollo posterior de la trama en el final. 

Los 4 Fantásticos nazis y el Punisher soviético

 

Grapa con tres historias autoconclusivas. La más curiosa: universo paralelo en la que Nueva York es Nueva Berlín y los nazis han ganado la Segunda Guerra Mundial, emprendiendo la conquista del espacio con unos astronautas que son el reverso tenebroso de los personajes que ya conocemos. 

La segunda una versión floja de Viaje alucinante, previsible y tópica. 

La tercera otra entrega sosa de las peripecias de los infantes de la Fundación Futuro en la Zona Negativa, totalmente prescindible. 

Muy perdidos andaban a esas alturas los responsables de la colección, ni siquiera supieron sacarme todo el partido a la propuesta de los 4 Fantásticos nazis, aunque me la quedo para engrosar colección de ucronía siniestra con superhéroes. 

A ver, el título es engañoso, una trampa en toda regla, pero el guión es de Garth Ennis y aborda la guerra de los soviéticos en Afganistán, el Vietnam soviético, del que, como se ha demostrado posteriormente, los estadounidenses no aprendieron nada y tropezaron con las mismas piedras, curiosamente lo mismo que les ocurrió con la guerra de Indochina librada por los franceses, antecedente de su Vietnam. 

Ennis mueve bien el cóctel del pasado de un equivalente a Frank Castle al otro lado del Telón de Acero, revelando que en todos lados cuecen habas, que es lo más interesante del cómic, mientras cae en una repetición de más de lo mismo, pero siempre entreteniendo, en la parte que se desarrolla en la actualidad con Castle y su contrapartida soviética.akusgando cuentas con el crimen organizado. 


Daredevil: tres grapas esenciales

 



Estos tres comics son todo lo que necesita cualquier guionista, dibujante, director de audiovisual o lector para aprender y entender todo lo esencial que define y centra el personaje y el universo de Daredevil. 

Son la mejor explicación de sobre qué claves edificó Frank Miller su reconstrucción del personaje en la mejor y más brilla etapa de Daredevil, luego imitada, pero nunca superada. 

Junto con la obra de otros maestros, contribuyen a trazar la linea entre la épica de las obras maestra del cómic de superhéroes clásico y al mismo tiempo moderno sobre cuyas bases de asientan algunos de los mejores trabajos posteriores con el personaje y con el medio. 

Aportan el equilibrio perfecto entre despliegue visual ambicioso y contenido igualmente ambicioso, rompiendo todas las fronteras del cómic de género superheroico para llevarlo a otro nivel. 

Y para rematar, son un excelente ejemplo de la influencia del cine en el.medio y en la obra de Frank Miller, anticipando además las claves que van a dominar el resto de sus obras maestras. 

Tres grapas que muestran la capacidad de los comics de grapa para convertirse en arte. 

Algunos guionistas de cómic y audiovisual de nuestros días harían bien en darles un repaso. 

sábado, 28 de marzo de 2026

Cómic. Alien se tropieza con Zombi a 300000 millones de kilómetros de la Tierra.

 

Contención es un cómic sencillo, incluso diría que básico, y totalmente previsible en los que se refiere a su argumento, en el que además cuela con calzador un rollete romántico torpe y absurdo, que fácilmente podría haber manejado mejor simplemente invocando a Eros y Tanatos, o lo que es lo mismo, que si sabes que te vas a morir igual te apetece echar un último polvo, son romances ni cariños, pura reacción animal en un fútil último intento de supervivencia. 

Pero a pesar de sus limitaciones en el guión de Eric Red, sobrevive como curioso comic de entretenimiento empeñado en reciclar claves de la película Alien dirigida por Ridley Scott y la película Zombi dirigida por George A. Romero por su dibujo de grotesco trazo sumido entre las sombras, a veces voluntariamente confuso y crispado, precisamente para generar la inquietud que si tópico y poco original guion le niega. 

Tiene una introducción de Western Craven, icono del terror cinematográfico que tampoco se curra mucho su contribución de tecla al asunto, y encima se limita a reventar el argumento a golpe de spoiler. Lástima. Su aportación podría haber sido mucho más interesante. 





Superman y Wonder Woman: duelo setentero a tamaño gigante

  Definitivamente en este caso el tamaño sí importa. Y mucho.  El guionista Gerry Conway, el dibujante español José Luis García López y el e...