lunes, 26 de enero de 2026

Comic. Absolute Martian Manhunter: arte en la oscuridad a un número del


"Todos tenemos un lado oscuro". 
El número cinco de la colección de Absolute Martian Manhunter nos sumerge junto con sus personajes en un laberinto de sombras que escapan a sus contrapartidas de carne y hueso como los muertos del clásico del cine de terror Vampyr dirigido por Carl Theodor Dreyer
Las viñetas habitualmente dominadas por la herramienta del color elevada a su máxima expresión narrativa como metáfora de la psicología de los personajes, se miden desde su ingenuidad siniestra con las pinceladas de sombras que cobran vida para inocular el horror cósmico del cine expresionista alemán en la caricatura de pesadilla psicotrópica con filtro onírico por la que se mueven los protagonistas.
Surge así el número más perturbador y truculento de toda la colección hasta el momento, rematado con una resolución múltiple de la trama en suspenso para resolver en la próxima entrega, que aparecerá en febrero y será la última antes del parón de la serie de grapas hasta el próximo mes de junio.
Y esto sigue siendo el mejor comic de la DC que hay en las librerías. Una obra de arte que rompe todos los limites y fronteras del comic para convertirse en algo que va más allá de las viñetas. 



domingo, 25 de enero de 2026

Comic. Conan contra Koga Thun

 "En esta tierra, hasta los muertos han muerto".

Uns tarde de domingo leyendo un tomo de Conan es tiempo de ocio bien aprovechado. Y este se o de cinco números de La espada salvaje de Conan está bastante bien.

En el guion Gerry Duggan sabe sacar partido a la mitología de espada y brujería de Robert E. Howard y en el dibujo Ron Garney juega con la luz y la sombra envolviendo la trama con un despliegue visual que sobre todo en su segunda parte recuerda las películas de Indiana Jones y más concretamente El templo maldito

Conan con veinte años, en su fase joven de ladrón capaz de cualquier cosa, un brujo como antagonista, la alargada sombra de Valusia, los Hombres Serpiente, un tesoro por encontrar, una secta y muertos vivientes. 

Esta aventura tiene todo lo necesario, y narrado con vigor visual, para resultar un buen ejemplo de por qué seguimos leyendo comics de Conan

Comic: Batman y Robin. Año Uno, número 10

 

Se va acercando el arco de apertura de esta colección a un desenlace con este número que nuevamente me recuerda por qué no hay un solo Batman o un solo Bruce Wayne,  sino tantos Batman y Wayne (y Robin) diferentes como autores que aborden la mitología del célebre personaje. Por mucho que los creadores se inspiren en historias y personajes ya creados, si tienen el talento requerido siempre encuentran la manera de que la repetición de lo ya narrado evolucione y se convierta en una variante que quizá no sorprenda pero sí resulta eficazmente entretenida. 

Al contrario que en entregas anteriores de esta misma colección, este número rebaja el tono de comedia para zambullirse más en la acción al mismo tiempo que revela plenamente su naturaleza más inquietante como metáfora de la corrupción a través de la estrategia Clayface

Leyendo este comic me han entrado ganas de hacer un inventario de los hombres-monstruo que andan sueltos por la clase política de nuestros días, tan empeñados en demostrarnos que su manual de ética y buenas costumbres sigue siendo la película  El Padrino de Francis Coppola. 




viernes, 23 de enero de 2026

Manga. Kagurabachi número dos


Aún más trepidante que el número uno, este segundo tomo de Kagurabachi se gana a pulso el interés del lector en primer lugar haciendo uso en su narración de un juego con las distintas subtramas y el tiempo que trasladado al cine sería un buen ejemplo de una narración de acción dominada totalmente por el montaje. 

Eso es lo que le imprime a la narración un ritmo diabólico, imparable, al mismo tiempo que abre la puerta a un despliegue de información sobre el pasado de Char, tejido con tintes de tragedia épica que se fusiona con el presente de los dos enfrentamientos del antagonista Sojo y su espada encantada con Chihiro, ampliando además datos sobre las organizaciones enfrentadas, el Kamunabi y los Hishaku

El resultado es que la trama gana interés  mientras la acción aumenta su despliegue salvaje funcionando como una fusión de Kill Bill fundida con Matrix bajo el baño de una magia ultravioleta que hace honor a las fábulas de samuráis


jueves, 22 de enero de 2026

Película: El cuervo. Apretar el gatillo en lugar de gritar

 


Teniendo en cuenta lo difícil que es encontrar hoy en día una buena película de género que realmente entre lo que se estrena en la cartelera, he optado por volver a los clásicos, y eso es lo que he hecho esta tarde: volver a ver un clásico infalible. 
El cuervo (1942), de Frank Tuttle, con Alan Ladd como Raven, asesino a sueldo perseguido y camino de un ajuste de cuentas letal. 
Una inspiración para otro clásico, el asesino a sueldo interpretado por Alain Delon en El silencio de un hombre, obra maestra del género dirigida por Jean-Pierre Melville
Delon hablaba con su pájaro enjaulado, quizá mirándose en el mismo como en un espejo, mientras Raven se contempla en los gatos callejeros perdidos. 


Los dos personajes son una supurante cicatriz existencialista en un sistema que ha fracasado en dejar que sean gente corriente, miran desde su excepcionalidad solitaria la pesadilla cotidiana que quienes los rodean son aparentemente incapaces de percibir. 
Su violencia es solo una manera de tragarse las lágrimas apretando el gatillo en lugar de gritar. 


Y además de todo eso también está la inolvidable Verónica Lake

Y una forma de utilizar el rodaje en exteriores que se cuenta entre lo mejor del cine negro clásico. 

Foto. Nevaba en Madrid