"En esta tierra, hasta los muertos han muerto".
Uns tarde de domingo leyendo un tomo de Conan es tiempo de ocio bien aprovechado. Y este se o de cinco números de La espada salvaje de Conan está bastante bien.
En el guion Gerry Duggan sabe sacar partido a la mitología de espada y brujería de Robert E. Howard y en el dibujo Ron Garney juega con la luz y la sombra envolviendo la trama con un despliegue visual que sobre todo en su segunda parte recuerda las películas de Indiana Jones y más concretamente El templo maldito.
Conan con veinte años, en su fase joven de ladrón capaz de cualquier cosa, un brujo como antagonista, la alargada sombra de Valusia, los Hombres Serpiente, un tesoro por encontrar, una secta y muertos vivientes.
Esta aventura tiene todo lo necesario, y narrado con vigor visual, para resultar un buen ejemplo de por qué seguimos leyendo comics de Conan.



No hay comentarios:
Publicar un comentario