Grapa con tres historias autoconclusivas. La más curiosa: universo paralelo en la que Nueva York es Nueva Berlín y los nazis han ganado la Segunda Guerra Mundial, emprendiendo la conquista del espacio con unos astronautas que son el reverso tenebroso de los personajes que ya conocemos.
La segunda una versión floja de Viaje alucinante, previsible y tópica.
La tercera otra entrega sosa de las peripecias de los infantes de la Fundación Futuro en la Zona Negativa, totalmente prescindible.
Muy perdidos andaban a esas alturas los responsables de la colección, ni siquiera supieron sacarme todo el partido a la propuesta de los 4 Fantásticos nazis, aunque me la quedo para engrosar colección de ucronía siniestra con superhéroes.
A ver, el título es engañoso, una trampa en toda regla, pero el guión es de Garth Ennis y aborda la guerra de los soviéticos en Afganistán, el Vietnam soviético, del que, como se ha demostrado posteriormente, los estadounidenses no aprendieron nada y tropezaron con las mismas piedras, curiosamente lo mismo que les ocurrió con la guerra de Indochina librada por los franceses, antecedente de su Vietnam.
Ennis mueve bien el cóctel del pasado de un equivalente a Frank Castle al otro lado del Telón de Acero, revelando que en todos lados cuecen habas, que es lo más interesante del cómic, mientras cae en una repetición de más de lo mismo, pero siempre entreteniendo, en la parte que se desarrolla en la actualidad con Castle y su contrapartida soviética.akusgando cuentas con el crimen organizado.

